Veedurías bajitas
Los niños aportaron su mirada de la ciudad y les escribieron a los candidatos

   
Lápiz de ciudadano. Los chicos pintan la plaza que quieren.

James Grant, un ex director ejecutivo de UNICEF decía “La democracia es buena para los niños. Entonces los niños serán imprescindibles para la democracia, me permito concluir”. Y que mejor manera para intentar demostrarlo una vez más que en el marco de estas Elecciones 2007.

Cuando comenzamos el Programa Córdoba con Responsabilidad Electoral nos preguntamos de qué modo podríamos incorporar la mirada de los niños y a partir de ello, contribuir a los fines de mejorar el diálogo entre los candidatos y los ciudadanos. Los niños como sujetos de derechos si bien no están habilitados para votar, son objeto de las políticas públicas –y muchas veces de la carencia de las mismas.

Por este motivo, nos acercamos a dos escuelas de la ciudad de Córdoba con la idea de trabajar desde la plástica sobre el concepto de ciudadanía con los niños, focalizando particularmente en su relación con los espacios públicos. Fue así como durante tres semanas junto a los alumnos del Jardín de Infantes Raúl Ferreyra de Barrio SEP y de 3er grado de la Escuela Provincial Rubén Darío y con el apoyo de los padres, docentes y directivos construimos colectivamente un concepto de espacio público inclusivo para los niños, sus hermanos, papás y abuelos.  

Los chicos pasearon por sus barrios y desde su mirada descubrieron y nos describieron el estado de los espacios verdes y las plazas; a partir de ello, los invitamos a dibujar, recortar, pegar y pintar cómo les gustaría que fueran las plazas.  Espacios preparados para poder jugar, limpios, iluminados, con juegos en condiciones, ‘con calesita’ y, por consiguiente, llenos de gente: una clase magistral sobre la apropiación y recuperación de los espacios públicos y sin haber cursado lo primaria.

Fueron los propios niños los que desempolvaron del cajón el viejo y querido concepto de espacio público, tan vapuleado y abandonado en tiempos de shopping, countries y mega-inversiones inmobiliarias. Un lugar público –es decir de TODOS y con el DINERO DE TODOS- donde poder jugar seguros. De más esta decir, pero nunca falta un distraído que no entiende, que decimos seguros en un sentido amplio, humano e inclusivo, no en el sentido represivo –tan repetido por los medios y hasta por algún que otro político de brazo duro.

Pero los chicos fueron más lejos aún y el día 16 de agosto se acercaron al Cabildo de la ciudad y entregaron una carta que ellos mismos redactaron a los candidatos a Intendente de la ciudad solicitándole al ganador se comprometa a cumplir con su ‘pedido’. Marche una propuesta armada y lista para ejecutar!!!